Avances que prometen mucho y no cumplen
Publicado: Vie Nov 07, 2025 5:12 pm
Hola a todos:
Abro este hilo porque últimamente veo que cada año aparecen supuestos avances revolucionarios en el injerto capilar, y luego resulta que son más humo que realidad. Me gustaría recopilar aquí esas técnicas o tendencias que se vendieron como el futuro del injerto y acabaron siendo puro marketing.
Empiezo con algunas que recuerdo:
FUE robotizado
Cuando salió el ARTAS, prometían precisión milimétrica, menos daño a los folículos y resultados más naturales. En la práctica, muchos cirujanos acabaron volviendo al FUE manual, ya que el robot no tiene la sensibilidad ni la adaptación a cada tipo de cabello. El resultado es una extracción irregular, más coste, y resultados normales.
Implante directo o DHI como si fuera otra cosa
El DHI no deja de ser una variante del FUE con implantadores tipo Choi Pen. Se vendió como una técnica revolucionaria “sin incisiones” y “sin rapar”, pero al final depende más del cirujano que de la herramienta. Muchos pacientes acaban pagando más por el mismo resultado.
Terapias con plasma rico en plaquetas (PRP) milagrosas
El PRP puede mejorar un poco la salud del cuero cabelludo, sí, pero nada de “revertir la alopecia” o “duplicar los folículos”. Se usa como complemento, no como cura. Aun así, muchas clínicas lo siguen promocionando como si fuera el nuevo minoxidil del futuro.
Clonación capilar / regeneración celular
Llevamos más de 20 años escuchando que “ya casi está lista” la clonación de folículos. Cada dos años aparece una empresa o estudio que promete ensayos inminentes, pero a día de hoy seguimos sin ver un tratamiento viable y comercial. Mucho anuncio, pocos resultados.
Fotos engañosas y marketing digital
Otro clásico son las fotos con distinta iluminación, ángulos o densidad. Incluso injertos recientes mostrados como si fueran resultados finales. En redes esto abunda más que nunca, sobre todo desde Turquía y países con turismo médico agresivo.
En resumen, el injerto capilar ha mejorado, sí, pero la mayoría de los grandes saltos tecnológicos que nos venden no lo son tanto.
Lo que marca la diferencia y sin lugar a dudas, lo sigue siendo el cirujano, la planificación y la densidad de la zona donante, no la máquina ni el nombre bonito de la técnica. ¿Qué opináis? Un saludo.
Abro este hilo porque últimamente veo que cada año aparecen supuestos avances revolucionarios en el injerto capilar, y luego resulta que son más humo que realidad. Me gustaría recopilar aquí esas técnicas o tendencias que se vendieron como el futuro del injerto y acabaron siendo puro marketing.
Empiezo con algunas que recuerdo:
FUE robotizado
Cuando salió el ARTAS, prometían precisión milimétrica, menos daño a los folículos y resultados más naturales. En la práctica, muchos cirujanos acabaron volviendo al FUE manual, ya que el robot no tiene la sensibilidad ni la adaptación a cada tipo de cabello. El resultado es una extracción irregular, más coste, y resultados normales.
Implante directo o DHI como si fuera otra cosa
El DHI no deja de ser una variante del FUE con implantadores tipo Choi Pen. Se vendió como una técnica revolucionaria “sin incisiones” y “sin rapar”, pero al final depende más del cirujano que de la herramienta. Muchos pacientes acaban pagando más por el mismo resultado.
Terapias con plasma rico en plaquetas (PRP) milagrosas
El PRP puede mejorar un poco la salud del cuero cabelludo, sí, pero nada de “revertir la alopecia” o “duplicar los folículos”. Se usa como complemento, no como cura. Aun así, muchas clínicas lo siguen promocionando como si fuera el nuevo minoxidil del futuro.
Clonación capilar / regeneración celular
Llevamos más de 20 años escuchando que “ya casi está lista” la clonación de folículos. Cada dos años aparece una empresa o estudio que promete ensayos inminentes, pero a día de hoy seguimos sin ver un tratamiento viable y comercial. Mucho anuncio, pocos resultados.
Fotos engañosas y marketing digital
Otro clásico son las fotos con distinta iluminación, ángulos o densidad. Incluso injertos recientes mostrados como si fueran resultados finales. En redes esto abunda más que nunca, sobre todo desde Turquía y países con turismo médico agresivo.
En resumen, el injerto capilar ha mejorado, sí, pero la mayoría de los grandes saltos tecnológicos que nos venden no lo son tanto.
Lo que marca la diferencia y sin lugar a dudas, lo sigue siendo el cirujano, la planificación y la densidad de la zona donante, no la máquina ni el nombre bonito de la técnica. ¿Qué opináis? Un saludo.